COLUMNA: Yolo 2.0.

Solo para aclarar, para los que no saben qué es Yolo, significa Solo Vives Una Vez, por sus siglas en inglés.

Cachai que quiero compartir algo que me pasó hace poco, aprendí que en la vida no hay que enrollarse porque pueden pasar muchas cosas mientras conoces a un hombre.

Esto lo llevo acompañando mi YOLO, así no sufro sabíEEE, es como mi YOLO 2.0. Nail Polish: Medium-Light Skin Tone on Apple

Cachai que hace un rato estaba conociendo a un hombre que me atraía algo de él, sinceramente no estaba muy interesado porque no era muy “de mi tipo”, pero me dije – Pa qué ser tan superficial hueona! – Entonces un día me invitó a su casa y nos tomamos todo lo que pudimos – Estamos hechos el uno para el otro pensé – Porque sí po, ser buenos pal copete con tu pareja es algo fundamentar, y ahí estaba yo, riendo, haciéndome la linda, la que no fuma tanta marihuana, la que toma socialmente, a la que le ha pasado poca agua bajo el puente. Y nosotros seguíamos tomando, y mi visión empezó a transformar ese “no es de mi tipo” a un “es mi futuro Ex”.

No recuerdo por qué pero empezamos a bailar, solas las hueonas, curás bailando hasta el -5 (Puta que bailaba bien el hombre), y mientras coqueteabamos cuál quinceañera hasta que nos terminamos comiendo, todo apuntaba a sexo, la ropa volaba de camino a la pieza, la dejamos toda tirada por donde quisimos, parecía de película, dejamos un camino de ropa como para acordarnos como volver. Que hueonas!

La cosa es que follamos parece. Sí, parece, porque estaba tan curao que no me acuerdo si en verdad pasó, recuerdo intentarlo, recuerdo la puntita, recuerdo los besos, recuerdo los cuerpos, pero no el coito! – Debe haber estado la raja – Pensé al día siguiente. Pero la cosa es que el hombre se fue después de eso como un mes de vacaciones y me dejó acá, tirá y esperándolo como enferma, hablábamos todos los días, nos estábamos gustando mucho, me estaba complicando la situación, pero filo – Déjate llevar – Pensaba, si al final igual me caía bien el hombre y nadie me amarraba – Lo voy a intentar con este – Pensó la estúpida e ingenua yoEE.

Cuando el hombre llegó a Santiago, yo ansioso de verlo me hice el lavado como dios manda (No recordaba si tenía que hacemelo yo o él pero filo, no perdía nada), vino a verme, compramos algo muy sobrio para tomar, al final no me acordaba si habíamos follado ni cómo, solo de los intentos y del pre (Tampoco le iba a preguntar, me daba vegüenza reconocer lo muerta que estuve esa noche). Entonces esta era como la de verdad (Para mí).

Estábamos en el sillón tomando un espumante soñao, riéndo, coqueteando, besándonos, y la cosa se puso horny, pasamos del Besarnos a Comernos como si de nosotros dependiera la especieEE, fuimos a la cama, seguimos en lo mismo – Menos mal me hice el lavado – Comenzó el webeo y terminó. Así tal cual.

No duró nada, se fue más rápido que taxista sin pasajeros.

Ahí aprendí dos cosas que se vuelven parte de mi Yolo, volviéndolo mi Yolo 2.0.: 1) No te enganches de un hombre con el que no has follado; y 2) Si baila bien no siempre folla bien.

 

Besitos a todos los colos y colas!

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