Quién es el Sujeto del Feminismo? Un falso debate. Mejor, veamos líneas de acción.

Miles de personas marcharon este pasado 8 de marzo, por el llamado a Huelga General de Mujeres, en conmemoracion de las obreras que perdieron la vida a manos de la Patronal, lo cual se contextualizó con demandas actuales del movimiento de mujeres y feministas, como también de otras identidades de género  y de otros sectores de la sociedad: derecho al aborto libre, legal, seguro, fin de las afp’s, no más extractivismo” entre otras.

En términos generales, la jornada de huelga logró volcar a las calles una enorme cantidad de mujeres y disidencias sexuales, así como hombres cis heterosexuales, con una polémica entre los mismos feminismos y feministas militantes de las izquierda respecto del carácter separatista versus el mixto que finalmente tuvieron las marchas al menos: así por ejemplo, se habla de más de 400 mil personas en Santiago o las 30 mil durante la mañana en Valparaíso.

Si bien hubo mujeres trabajadoras (asalariadas) participando, fueron una pequeña porción respecto de la mano de obra de este género a nivel país, no obstante, el impacto en la subjetividad en muchas de ellas, luego de esta catalogada “jornada histórica”, será un elemento preponderante para las venideras acciones. Claramente,  las polémicas en torno a la imposibilidad de paralizar por parte de muchas trabajadoras asalariadas y no asalariadas, las eventuales o las “dueñas de casa”, el rol de las inmigrantes, son relevantes, mas no tengo espacio para referirme a ellas acá.

Por otra parte este lenguaje de “demandas”, “derechos”, da cuenta de una lógica liberal, reivindicaciones al Estado que muestran el carácter más de una izquierda marxista, por lo que la táctica de la huelga es del todo comprensible, como lo es su peligroso universalismo, que expresa una de tantas corrientes feministas.

Ahora bien, respecto de la invisibilzacion más o menos consciente de identidades trans/no binarias y disidentes sexuales como parte del feminismo, se me vienen a la mente algunas consideraciones.

Primero, creo que la cultura androcéntrica: hombre, adulto, amo, se ha encargado de practicar una borradura a las historias de mujeres y disidencias sexuales del relato de la humanidad, produciendo, desde mi perspectiva, un anestesiamiento de su potencialidad política, dado que niega la posibilidad de echar mano de experiencias históricas que permitan un punto de apoyo para el escenario actual: si estas mujeres obreras fueron asesinadas es importante saber por qué, asimismo, qué tuvo que ver su género y condicion de clase en el suceso enmarcado en un contexto mayor. Pero habrá que cuidar la rigidez: el diálogo con la realidad es menester, entonces hoy existen mujeres sin útero, así como disidencias sexuales trabajadoras asalariadas o no, incluso, quienes no se ubican desde esta sujeta trabajadora.

Por otra parte, tal y como lo hablábamos con una compañera, urge tensionar el “se nace mujer”, pues esta aseveración biologicista se inscribe en la Modernidad Colonial, la cual pone al centro (sujeto), en palabras de Rita Segato, al hombre con “h” mayúscula y todo lo demás, es la alteridad/otredad. Asimismo, impuso los géneros y las razas, entre otras prisiones y nos contó que siempre han tenido lugar dos posibilidades de existencia, produciendo la borradura histórica que planteaba más arriba. Ante lo cual me pregunto: ¿Podemos seguir confiando en el relato androcéntrico que acá se cruza con el Colonialismo y el Capitalismo? 

Por ello, estimo que aquella pregunta “¿Quién es el sujeto del feminismo?” Es tramposa y supone -desde mi perspectiva- un falso debate. Y no, no planteo que no hayan existido o no existan mujeres, sino que hemos estado debatiendo sobre la base de una construcción histórica androcéntrica y colonialista; es decir, no tiene sentido a priori.

Ante lo expuesto, entonces, me permito escribir algunas ideas para charlarlas por ahí

-Construcción comunitaria situada: Si bien la pregunta que da título a este breve escrito, se ha formulado al interior de los feminismos, creo que debemos ser capaces de construir nuestros relatos en forma comunitaria, siendo nosotres quienes vayamos demarcando con quienes nos sentamos a dialogar/discutir, sin caer en nefastos universalismos. Quizá para ello, tomar nota de la propuesta de Segato: Crímenes del Patriarcado, no para invisibilizar femicidios, travesticidios, etc. Sino para tener un prisma más amplio desde el cual mirar la realidad.

-Especificidad: soy una partidaria de abolir el género, sin embargo, han existido procesos y hechos llevados adelante por corporalidades y subjetividades autopercibidas/asignadas mujeres, maricones, trans, travestis, que nos pueden posibilitar el armar una Barricada para atacar la invisibilización patriarcal.

-Identidades como una estrategia: Sabemos que el Capitalismo y, sobre todo en su etapa neoliberal, todo lo coopta, ya hemos asistido a la asimilación homosexual a los intereses de su comarca, siendo “el gay”, su icono inclusivo por excelencia, hemos visto igual operación con lo no binarix (lo queer), por lo que más identidades no tendría un propósito; sin embargo establezco el siguiente matiz: construcción de identidades subversivas con origen y consciencia de clase para tensionar otras del establishment, así por ejemplo, travesti, para anteponerse a la de trans o transexual, maricón frente a gay, etc. Pues creo, de este modo, pueden abrirse y agudizarse contradicciones en una etapa neoliberal de neofascismo, en donde lo que no es blanco es negro y debe ser destruido, y en donde las travestis y los maricones tendrán clarito pa’ dónde ir, sabi.

En fin, en vez de perder tiempo con la defensa identitaria que ve enemigas en las amigas y aliadas, mejor nos ponemos a conspirar. Si o no, bbs

En fin.

Lilit Herrera

Marica – Activista

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