Plumofobia: Odio y discriminación dentro de la comunidad LGBTQ+

Por: Ivo N. Volarić

La comunidad LGBT+ ha sido discriminada por una inmensidad de grupos a lo largo de la historia: la Iglesia Católica, los grupos políticos conservadores de extrema derecha, el nazismo, etc. De alguna u otra forma estos movimientos e instituciones han provocado violencia en contra del movimiento, mucho antes de su formación (recordemos que la comunidad LGBT+ como tal solo se formó en el siglo XX). La Iglesia Católica quemaba homosexuales ya en el siglo VI. A pesar de que esa medida dejó de tomarse hace siglos, de muchas otras maneras hacen daño al movimiento LGBT+.

Si bien existe violencia y discriminación desde afuera, existe otro enemigo no tan silencioso y mucho más cercano: los “plumofóbicos”.
¿Qué es la plumofobia? Es la discriminación de un homosexual hacia otro homosexual, por su forma de actuar femenina y un poco histriónica. “Pluma” se le denomina a homosexuales con una personalidad femenina, amanerada y expresiva (lo que peyorativamente llaman “loca”) y a lesbianas con una actitud masculina marcada (lo que peyorativamente denominan “marimacha”).

La plumofobia se ha dado desde siempre, pero en los últimos años ha aumentado de forma considerable. Esto debido al aumento de aceptación de la homosexualidad por parte de la sociedad, que irónicamente, provoca el deseo de “heteronorma” en muchos gays. De cierta forma, los plumofóbicos, temen ser discriminados por ser “distintos”, aunque ya son abiertamente gays, rechazan cualquier estereotipo relacionado con el colectivo LGBT+. Esto se refleja en su forma de actuar y pensar, o al decir frases como: “Yo soy gay, pero sigo siendo hombre”, “No por ser gay tengo que ser una loca”, “Soy gay pero soy discreto”, entre otras. Evitan cualquier aspecto relacionado con lo femenino, lo que también responde a un comportamiento machista y en ocasiones misógino.

La Plumofobía representa un daño en el colectivo LGBT+, porque promueve la desunión y la ignorancia. Sería ideal, pero utópico, imaginar que “todos estaremos unidos para luchar”, porque es imposible hacer calzar tantas opiniones y testimonios. Pero muchos plumofóbicos olvidan lo que es el respeto y la tolerencia. De cierta forma terminan siendo parte importante del problema, la discriminación. Nadie les va a poner zapatos de tacón, nadie les pintará los labios, solo se trata de abrir la mente, tolerar y respetar. Deben darse cuenta que todos somos distintos, pero merecemos los mismos derechos. Un hetero, un/a pluma y un/a trans deben tener la misma libertad.

Plumofóbicos, no sean parte del problema. Dejen de lado sus prejuicios y su heteronorma. Ayúdennos a la que la comunidad LGBT+ acceda a igualdad de derechos, a diario en el mundo nos matan. No jueguen a ser heterosexuales conservadores, no por cómo actúan, si no por cómo piensan, con el emblema de machismo.


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