Los cinco secretos sobre el autoplacer Masculino

La masturbación es una cosa muy personal e intransferible, aunque hay quien lo hablaba con los amigos en la adolescencia, o que incluso ‘pasaba a las manos’ con ellos, en una acepción más placentera (y a veces inquietante) que la habitual. Lo malo es que desde entonces hasta ahora el mundo ha cambiado y nuestros hábitos probablemente no tanto. Muchos se aburren tanto de sí mismos que hasta cambian a su querida mano, que siempre les ha sido fiel, por un asalto nocturno a la nevera. ¡Ella nunca lo haría!

Aquí tienes cinco maneras de añadir placer a tu amor propio rutinario, sanas, sencillas y para todos los públicos que no hayan jurado castidad total. Los que sí lo hayan hecho, que salgan de este artículo inmediatamente: no nos hacemos responsables de lo que pase a partir de aquí.

1. Parar y seguir

Sabemos lo agradable que es coger ritmo y seguir sin más hasta el final. Tan agradable que muchas damnificadas por el amor de tres minutos y medio preferirían que fuese peor. Pero si te acostumbras a parar cuando estés llegando, hacer cambios de ritmo o respirar un poco antes de seguir, tendrás más rato de diversión, solo o con alguien. Te aseguramos que tus parejas te lo agradecerán. 

Varios estudios han demostrado que estimular el epipídimo puede provocar eyaculaciones

Como dice Morse, la lentitud es tu amiga: «Muchos se aceleran y no piensan nunca en cómo podrían animar su vida sexual en solitario». Si no suena lo suficientemente bien, recuerda que tus orgasmos serán más intensos después de un buen recorrido. Parar y continuar tres o cuatro veces antes del orgasmo, además de intensificar la sensación, hará que la eyaculación sea más fuerte y espectacular. 

2. Cambiar de mano

¿Eres de los que tiene a cinco dedos pluriempleados mientras que los otros cinco están a pan y agua, reducidos a la triste tarea de manejar el teclado del ordenador?

Prueba a hacer un cambio. Seguramente ya has visto que la mano secundaria (en los diestros, la izquierda, para que nos entendamos) tiene un encanto especial, porque se parece un poco más a la sensación de que es otra persona la que te está tocando

Qué a gusto se queda uno. (iStock)
Qué a gusto se queda uno

Una técnica milenaria es sentarte en la mano hasta que notes el cosquilleo de que ‘se duerme’. Enrique San Francisco contó en alguna ocasión que se ataba una goma muy apretada en el brazo. La soledad es muy mala, dirán algunos. Y muy divertida, decimos nosotros.

Pero la experta nos da más opciones para elevar esa mano secundaria de actriz de reparto a protagonista: gírala mientras la deslizas hacia la base y presionas y notarás algo diferente y estimulante. O sostén tu pene contra el estómago con una mano y con la otra desplaza los dedos arriba y abajo por el miembro. El caso es sorprenderte a ti mismo y evitar el tedio, como ocurre con los cambios de postura en pareja.

3. Un nuevo amigo

Hay juguetes sexuales que imitan increíblemente bien el tacto de estar dentro de una vagina (o de otros sitios que te interesen). La ducha es un invento más barato para añadir calor y humedad.

Te recomendamos que pienses en formas de obtener placer ‘manos libres‘, no hay nada más revolucionario en el sexo de a uno que hacerlo sin manos.

4. Empezar desde abajo

Como los grandes imperios. Hay varios estudios que han demostrado que masajear o estimular el epipídimo (un tubo estrecho y alargado que se encuentra en la base del pene, detrás de los testículos hacia arriba) puede provocar eyaculaciones en mamíferos como perros y roedores.

En los testículos hay casi tantas terminaciones nerviosas sexuales como en el pene

En las personas también funciona, a juzgar por lo que los hombres cuentan en la web. Explora desde los cimientos y nos comentas. 

5. No olvidar los testículos

No están así de cerca por nada, su participación es fundamental en un buen sexo, tanto si se trata de inseminar como si lo único que se persigue es el placer por el placer. En ellos hay casi tantas terminaciones nerviosas sexuales como en el pene.

Muchos hombres se sorprenden al descubrir esta nueva fuente de sensaciones mucho tiempo después de empezar a ‘tocarse’. Lo más extendido, según cuentan ellos, es presionarlos un poco hacia abajo rítimicamente antes de eyacular.

No esperes más. O sí, pero luego sigue. Tienes todo el tiempo del mundo.

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