Joaquín Rodríguez Presenta su Obra “Pleamar”

A sus 33 años se considera un tipo ansioso, un poco obsesivo y perfeccionista , características que a su juicio no sabe identificar como buenas o malas, pero que en su conjunto lo hacen ser lo que es y estar haciendo lo que hoy tanto le gusta: “construir imágenes a través de la fotografía y el video”.

Por Cristián Hormazábal

Joaquín Rodríguez a ratos mira por la ventana e intenta capear el sol, que a eso de las 15.30 horas del sábado, pega tan fuerte como una lacrimógena. Desde su asiento se logra ver la esquina de calle Condell con Bellavista, completamente destrozada por el estallido social. Le indico lo pintoresco de los “semáforos humanos” y lo valioso que son para el tráfico del lugar, que surgieron de manera espontánea, que no tiene acreditación ni señal ética, que ayudan a cruzar, frenar o pedalear en esta frágil “normalidad” porteña.

A sus 33 años se considera un tipo ansioso, un poco obsesivo y perfeccionista, características que a su juicio no sabe identificar como buenas o malas, pero que en su conjunto lo hacen ser lo que es y estar haciendo lo que hoy tanto le gusta: “construir imágenes a través de la fotografía y el video”.

A diferencia de sus colegas, Joaquín confiesa que su relación con la fotografía comienza en Nueva Zelanda: “cómo no conocía a mucha gente y estaba lejos de mi familia y amigos, me dediqué a hacer cosas que nunca había hecho acá, me dediqué a buscar pasatiempos y me compré una cámara compacta”. Con ella no sólo retrató su estadía como Ingeniero Agrónomo para Woodhaven Gardens. También lo hizo en su viaje por el sudeste asiático. Quién lo diría, lo ayudó a construir su presente.

Adentrada la tarde y después de un par de cervezas, comenta lo difícil que es seleccionar referentes fotográficos. Porque de alguna manera la considera una disciplina relativamente nueva, que se ha ido forjando casi espontáneamente por mentes creativas y muy visionarias. A lo que agrega: “a veces veo una foto de Julia Margaret Cameron y pienso lo hermoso que son sus retratos, me encantaría hacer algo así. Después me instalo en los años setenta a observar fotógrafos que empezaron a trabajar el color de manera artística… como Stephen Shore o Eggleston – los primeros que comenzaron a documentar su intimidad, marginalidad y el cuerpo- y también los considero mis maestros”.

Sin embargo, y a pesar de sus “clásicas” referencias fotográficas, le gusta la idea de mostrar su trabajo en lugares que no están dedicados, específicamente, al arte o a la fotografía. Simple y lisillanamente, busca llegar a otro tipo de público que, quizás, nunca vería su trabajo porque no está acostumbrado a ir a galerías o asistir a exposiciones. Hecho que cobrará vida el próximo jueves 30  de enero, desde las 18.00 horas en Taller Café, ubicado en calle Yungay 2554, Valparaíso.

En esta oportunidad presentará la muestra titulada “Pleamar”. Trabajo de estilo documental que retrata los hechos ocurridos en Valparaíso, desde el 19 octubre de 2019 en adelante: “nunca he sido fotógrafo de calle ni periodístico. Pero gracias a este trabajo me di cuenta de que no puedo hacer ese tipo de fotos ni siquiera estando en esas situaciones que otros fotógrafos devoran en términos de creación de imágenes. Lo mío es más bien algo pasivo, medio etéreo, que podría estar ocurriendo acá o en otro país o en otro tiempo. Me llama la atención lo cíclico más que lo inmediato, y así entiendo esta contingencia. Por eso hago alusión al movimiento de las mareas, como una analogía del momento que estamos viviendo, algo amorfo, fluido, fuerte y cíclico”.

Instagram: @joan.rouge

Fuente: www.elmartutino.cl

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