De la boca para afuera

Por : @Mannukun, locutor  de Código rosa y Conspiranoicos

Existe una realidad mantenida por todos y que nos mantiene en ella, es compleja e interrelacionada, pero a veces nos parece más simple de lo que realmente es.

Cuando surge esta idea de una realidad manipulable al antojo de quien tiene “el secreto”, el cerebro cae en el confuso juego que se describe así: Para mantener la realidad mágica creada en mi cabeza y con la cual enfrento al mundo de una manera maniaca debo ocultar, negar o no ver realmente lo que pasa en mi entorno y asociar (disociar) todo lo que acontece a mi creencia pre impuesta (el comunismo es malo).

Este tipo de personas y creencias son más común de lo que se puede pensar, por lo cual nos encontramos día a día con personas que narran una vida y viven otra, personas que se han perdido tanto en el lenguaje que lo usan pero no lo tocan, no lo viven, no lo hacen real. Un Claro ejemplo sería la persona que dice haber superado a un ex y habla todo el día de él o ella. También el que habla de dinero y viajes debiendo hasta el juego en polvo en el almacén.

El chileno debe comprender que no es sano mantener esa forma de vivir. Debe comenzar a narrar la realidad entendiendo que no con sólo decir que estamos bien, sirve para sentirnos bien. El lenguaje es nuestro y debe ser usado para liberarnos, siempre será una herramienta si hablamos las cosas por su nombre y mantenemos nuestras palabras. Ejemplo: ya no queremos más políticos que prometen el cielo y dan el infierno, no queremos más profesionales poco comprometidos con sus labores porque no supieron decir que no les gusta su trabajo, no queremos padres u hombres de familia que caen a misa los domingos y pasan las tardes metidos en Grindr buscando pendejos lampiños.

Basta de utilizar el lenguaje para mentir y comencemos a usarlo para crear, de aguantar lo que es y llorar lo que no fue. Comencemos a APROBAR lo que será y partamos probando ser más reales con el lenguaje y menos mágicos con la realidad.

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