Un tenso clima se vive entre las organizaciones de la diversidad sexual y el Ejecutivo, luego de que Chile se abstuviera de firmar una importante declaración en apoyo a los derechos LGBTIQ+ impulsada por el Grupo de Trabajo de la Organización de Estados Americanos (OEA).
Pese a que el Estado de Chile fue uno de los fundadores históricos de este grupo, la actual administración argumentó que la redacción del texto actual «generaba divisiones en la región» en lugar de buscar un lenguaje de consenso. Esta decisión provocó el inmediato rechazo del Movilh, Fundación Iguales y OTD, quienes calificaron la medida como un «severo retroceso» diplomático.
En vocerías recientes tras una visita al Palacio de La Moneda, representantes del movimiento aseguraron que existe una «incertidumbre total» sobre la agenda de diversidad del Gobierno. «Cuando hay señales desde el poder que generan ambigüedad, algunos sectores conservadores se sienten con un respaldo moral para discriminar», advirtieron las agrupaciones, haciendo un llamado a no alterar las políticas públicas ya conquistadas en favor de la disidencia.
